El tratamiento de la enfermedad periodontal es fundamental para detener la progresión de infecciones que afectan los tejidos de soporte de los dientes.
En nuestra consulta especializada, abordamos estos casos mediante una evaluación detallada del estado de las encías y el soporte óseo, aplicando procedimientos avanzados orientados a controlar la infección, preservar las piezas dentales y recuperar la funcionalidad de la boca.


La enfermedad periodontal es una infección que afecta las encías y el soporte del diente. Se inicia como gingivitis y puede evolucionar hacia periodontitis si no se trata correctamente.
Cuando avanza, puede comprometer el hueso que sostiene los dientes, generando movilidad e incluso pérdida dental. Actuar a tiempo permite evitar tratamientos más complejos y preservar las piezas naturales.
El proceso suele comenzar con inflamación y sangrado de encías. Con el tiempo, las bacterias penetran más profundamente, formando bolsas periodontales y dañando el tejido óseo.
Sin intervención profesional, esta progresión es continua y silenciosa.
Sangrado al cepillarte, encías inflamadas, mal aliento persistente o sensibilidad dental son signos frecuentes. También puede presentarse retracción de encías o sensación de dientes más largos.
Ante cualquiera de estos síntomas, es importante realizar una evaluación clínica.
El tratamiento de la enfermedad periodontal incluye una serie de procedimientos orientados a eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulado por debajo de la encía, principales responsables de la infección. A través de técnicas como el raspado y alisado radicular, se desinfectan las superficies dentales y se favorece la cicatrización del tejido periodontal.
Según el nivel de avance, el tratamiento puede complementarse con controles periódicos y terapias específicas para estabilizar la salud de las encías y prevenir la progresión de la enfermedad.

Se realiza una revisión completa que incluye medición de bolsas periodontales, evaluación de encías y análisis del soporte óseo. Este diagnóstico permite determinar el nivel de la enfermedad.

Este procedimiento, conocido comúnmente como limpieza profunda, es el estándar de oro en este tratamiento. Consiste en la eliminación mecánica del cálculo (sarro) y biofilm de las raíces dentales, puliendo la superficie para evitar que las bacterias se adhieran nuevamente.
En casos donde la infección ha generado bolsas periodontales profundas o pérdida ósea, aplicamos técnicas de microcirugía y regeneración. Estos métodos permiten limpiar zonas de difícil acceso y, en casos específicos, colocar injertos que estimulan la recuperación del soporte dental perdido.
El manejo de esta condición requiere un enfoque en la salud oral preciso, basado en una evaluación detallada de las encías y el control progresivo de la infección. En nuestra sede en Magdalena aplicamos procedimientos orientados a eliminar bacterias subgingivales, reducir la inflamación y estabilizar los tejidos que sostienen el diente. Cada etapa se adapta al estado del paciente, permitiendo no solo frenar el avance del problema, sino también mantener resultados estables en el tiempo con controles periódicos.
Entendemos que la continuidad es clave para el éxito del tratamiento. Por ello, nuestra ubicación es ideal para residentes de San Isidro y zonas limítrofes, permitiendo que el paciente asista a sus controles y fases de mantenimiento sin complicaciones de traslado, asegurando un seguimiento estricto de su evolución clínica.
Utilizamos radiología digital y sondaje periodontal computarizado para medir con precisión la profundidad de las bolsas. Esto nos permite diseñar un plan de tratamiento exacto y predecible para cada etapa de la patología.

El abordaje del tratamiento de la enfermedad periodontal se define en función del nivel de compromiso de las encías y del soporte óseo del diente. No todos los casos requieren el mismo tipo de intervención, por lo que una evaluación detallada permite establecer un plan progresivo orientado a controlar la infección y preservar la estructura dental.

En esta fase inicial, el manejo se centra en la eliminación de placa bacteriana y sarro acumulado a nivel supragingival. Se realiza una profilaxis profesional acompañada de indicaciones específicas de higiene oral, ya que la gingivitis es reversible si se interviene oportunamente. El control en esta etapa evita la progresión hacia formas más avanzadas.

Cuando existe compromiso de los tejidos de soporte, se requiere una intervención subgingival más profunda. El raspado y alisado radicular permite eliminar depósitos bacterianos adheridos a la raíz del diente, reduciendo la inflamación y favoreciendo la re-adaptación de la encía. Este proceso se complementa con controles periódicos para evaluar la respuesta al tratamiento.

En etapas avanzadas, donde hay pérdida ósea significativa y mayor profundidad de bolsas periodontales, el manejo es más complejo y requiere estabilizar la enfermedad para evitar la pérdida dental. El tratamiento busca controlar la infección activa, mejorar la condición de los tejidos y establecer un plan de mantenimiento estricto que permita conservar las piezas dentales a largo plazo.
Si no se trata a tiempo, la enfermedad periodontal continúa avanzando de forma progresiva, afectando no solo las encías, sino también el hueso que sostiene los dientes. A medida que la infección se profundiza, se forman bolsas periodontales más complejas de limpiar, lo que favorece la acumulación de bacterias y acelera el deterioro del soporte dental.
Con el tiempo, esta condición puede generar movilidad dental, cambios en la mordida y pérdida de piezas dentales. Además, la inflamación crónica de las encías se ha asociado a otras condiciones sistémicas, por lo que su manejo oportuno no solo protege la salud bucal, sino también contribuye al bienestar general del paciente.

El avance de una infección en las encías puede comprometer progresivamente el soporte del diente, generando inflamación persistente, sangrado y pérdida ósea. Sin un manejo oportuno, aumenta el riesgo de movilidad dental y tratamientos más complejos. Actuar a tiempo permite conservar las piezas dentales y mantener la estabilidad de la salud bucal.

Una infección periodontal no controlada provoca la reabsorción del hueso que sostiene el diente. Las bacterias dañan progresivamente las fibras de soporte, generando movilidad dental. Con el tiempo, esto puede derivar en la pérdida del diente o la necesidad de extracción para controlar la infección.

Las bacterias presentes en encías enfermas pueden ingresar al torrente sanguíneo, especialmente cuando hay sangrado. Estudios clínicos relacionan esta condición con mayor riesgo cardiovascular, descontrol de la diabetes y complicaciones en el embarazo, evidenciando su impacto en la salud general.
Antes de iniciar un manejo periodontal, es normal tener dudas sobre el procedimiento, los tiempos y los resultados esperados. Resolver estas preguntas permite entender mejor cada etapa y tomar decisiones informadas sobre la salud de las encías.
En Lima, el costo de un tratamiento de la enfermedad periodontal suele oscilar entre los S/ 1,200 y S/ 2,500 para un abordaje integral de toda la boca. Este valor se desglosa generalmente por cuadrantes, con un precio promedio de S/ 300 a S/ 600 por zona, dependiendo de la profundidad de las bolsas periodontales y la complejidad del raspaje y alisado radicular. Es fundamental una evaluación previa con sondaje clínico para determinar si el paciente requiere una fase básica o intervenciones quirúrgicas adicionales, lo que definirá el presupuesto final según la severidad de la infección.
En fases iniciales, cuando solo hay inflamación gingival, puede controlarse completamente con tratamiento profesional y una adecuada higiene oral. Sin embargo, en etapas más avanzadas, donde ya existe pérdida de soporte óseo, no se puede revertir totalmente, pero sí estabilizar. Con un manejo clínico adecuado y controles periódicos, es posible detener su progresión y mantener la salud periodontal a largo plazo.
Por lo general, un tratamiento básico consta de 2 a 4 sesiones de raspaje y alisado, seguidas de una reevaluación a las semanas para medir la respuesta biológica de los tejidos.
Mediante técnicas de regeneración tisular guiada es posible recuperar parte del soporte en casos específicos, aunque el objetivo primordial siempre será estabilizar el hueso remanente para que no se siga perdiendo.
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